¿Cómo es el coaching nutricional?

Si tenemos algún problema relacionado con nuestra nutrición: problemas de salud, alimentación inadecuada, alimentos incompatibles con nuestro organismo… o simplemente queremos empezar a comer mejor, el “coaching nutricional” puede ayudarte perfectamente.

En este proceso, tenemos a un coach(profesor) que es quien se encarga de asegurarse de que estamos siguiendo el proceso de forma correcta.

La idea es ofrecernos una serie de estrategias para saber cómo podemos alimentarnos mejor.
A pesar de que se cree que este proceso se utiliza normalmente para adelgazar, no tiene por qué ser realmente así.


No tenemos que ver al coaching nutricional como un medio para llegar a nuestro objetivo final. Es más que eso: la idea es proporcionarnos un camino adecuado para llegar a la meta. Podemos pensar que es lo mismo pero hay una diferencia básica. Una vez que ya hemos creado nuestro propio destino, podremos recorrerlo tantas veces queramos y para la situación específica en la que queremos aplicarlo.

En los encabezados siguientes vamos a ver las bases en las que se sostienen este tipo de “coaching” tan especial. Si alguno de esos factores falla, el “coaching nutricional” no tendrá ningún tipo de sentido.

Pilares del coaching nutricional

coach-nutricional

Motivación

Probablemente, el coaching nutricional será uno de los cursos más complicados que podemos realizar.

Necesitamos una gran “fuerza de voluntad” para ser capaces de llevarlo a cabo. Si tenemos que controlar lo que comemos, muchas veces querremos tirar la toalla por considerarlo demasiado complicado o absurdo.
Una de las principales funciones que tiene que tener el Coach es encontrar la forma de conseguir motivarnos. La idea es que este profesor sea capaz de analizar al alumno y de encontrar aquello que realmente le mueve, el principal motivo por el que ha decidido realizar este curso.

Perspectiva

Puede que el alumno tenga un objetivo determinado a la hora de realizar el curso. Sin embargo, el “coaching nutricional” tiene una gran serie de ventajas, no solo se limita a una.

Una de las funciones del profesor es ser capaz de poder transmitir esos conocimientos al alumno.
También puede servir como estimulación. Supongamos que una persona quiere perder peso simplemente por estética.

En el momento en el que quiera tirar la toalla, sería conveniente poder recordarle algunas ventajas adicionales como lo malo que puede ser para la salud la acumulación de grasas en el organismo y cómo podemos eliminarlas comiendo saludablemente.

Proceso de aprendizaje

Esto ocurre en cualquier ámbito de la vida. No todas las personas tienen la misma capacidad de aprender ni de asimilar los mismos conceptos.

Cada una de ellas requiere de una atención especial. Es por ello por lo que el coach debe de ser capaz de adaptar su técnica a cada una de ellas.
De esta manera, nos aseguramos de construir un camino específico para cada persona, de forma que sea lo más fácil posible de hacer su recorrido.
Si quieres encontrar un buen curso de “coaching nutricional” analiza estos pilares para asegurar su calidad.

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