¿Cómo cuidar las zonas y servicios comunes de tu edificio?

Una de las prioridades a la hora de cuidar las zonas comunes de un edificio es mantenerlas limpias en todo momento, asegurando una buena imagen y una convivencia agradable en la comunidad de vecinos.

Pero, ¿conoces bien cuáles son todas las estancias, servicios y áreas comunes de un edificio?  

Esto va desde los elementos más básicos y de estructura como pueden ser los muros, el suelo, las fachadas, terrazas, ventanas, portal, escaleras, pasillos, patios, recintos comunes, trasteros, garajes, piscinas, jardines, contadores, ascensores…  hasta otras áreas que están más relacionadas con las prestaciones y servicios de la comunidad, como los suministros de agua, gas o luz; la calefacción en caso de ser central, zonas de evacuación de humos e incendios, antenas colectivas, y cualquier servicio de portería o mano de obra humana que debe ser respetada y cuidada.

La Ley de Propiedad Horizontal autoriza a disfrutar de los espacios comunes, siempre y cuando se respete a los demás residentes y una manera de demostrar este respeto es cuidando todo lo nombrado anteriormente.

Además, es importante que cuentes con un seguro de comunidades que garantice el bienestar de todo el edificio y facilite el mantenimiento del mismo.

Consejos para mantener cuidadas las zonas comunes de tu edificio

  • Cuida la cimentación y la estructura, ya que es la base del edificio y deberéis vigilar que no aparezcan fisuras o grietas en las paredes o techos.
  • La fachada y la cubierta del edificio son los elementos que los protegen, a la vez que los más expuestos al deterioro de las inclemencias del tiempo y el desgaste por estar en el exterior, por lo que es importante conservarla en buen estado. Así que vigila los acabados, los materiales y la pintura.
  • Deberéis vigilar las humedades, tanto por condensación, por filtración como por capilaridad. Detectarlas a tiempo evitará daños mayores.
  • Prestad atención a los elementos metálicos para que no se oxiden ya que la corrosión de estos elementos puede suponer un problema a la larga.
  • Cuidad la ventilación en las zonas comunes para evitar las humedades y también el correcto aislamiento para evitar pérdidas de calefacción y refrigeración.
  • ¡IMPORTANTE! Llevar al día el libro del edificio.
  • Mantener los desagües y sumideros no solo de las viviendas sino también de las zonas comunes evitará atascos, humedades, inundaciones y, sobre todo, malos olores.
  • No os olvidéis suscribir los contratos de mantenimiento y seguros de la comunidad, cuidando los extintores, el ascensor y las zonas comunes de más peligro e importancia.

¡Mantén tu edificio en orden, cuidado y al día, y asegúrate del buen futuro de las zonas comunes del edificio!

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