Ginecología ¿Por qué necesito un dilatador?

Los dilatadores vaginales son unos elementos que se adaptan al tratamiento recomendado por el experto en ginecología, oncología, sexología, y fisioterapeuta especializado en problemas del suelo pélvico. Lo más normal es que se utilice para limpiar los siguientes síntomas:

  • Espasmos musculares en el suelo pélvico: Estos pueden haberse producido por una tensión elevada en la zona debido a un problema de suelo pélvico hiperactivo.
  • Acortamiento de la vagina: El principal motivo de este problema es el resultado de una histerectomía, entre otras cirugías ginecológicas.
  • Pérdida de elasticidad: Es posible que, tras habernos sometidos a un tratamiento de radioterapia, hayamos perdido elasticidad.
  • Dolor en relaciones sexuales (dispareunia): Por lo general, esto ocurre cuando hay un problema de vaginismo.

¿Qué beneficios puede aportar un dilatador?

Un dilatador puede aportar muchos beneficios para la mujer, pero tendrá que ser utilizado en combinación con ejercicios de contracción-relajación. Estos se deben aprender a realizar correctamente, ya que solo así se conseguirá tener un mayor control sobre los músculos que componen el suelo pélvico.

Es importante tener en cuenta que los dilatadores vaginales no solo tienen el objetivo de estirar los músculos, si no también los tejidos del suelo pélvico. Siempre se han de utilizar siguiendo unas claras indicaciones por parte del terapeuta, ayudando a identificar y a mejorar las motivaciones psicológicas que provocarán el espasmo en estos músculos, ayudando a que se entrene la mente y el cuerpo.

Para poder entenderlo mejor, vamos a estudiar en detalle los principales beneficios que puede aportar:

  • Reducción de dolor: Ayuda a minimizar el dolor que se experimenta durante las relaciones sexuales, lo que hace que se mejoren las sensaciones físicas.
  • Relajación de tejidos cicatrizantes: En el caso de que la mujer se haya sometido a una operación quirúrgica de acortamiento de vagina o retraimiento de la cicatriz, estos elementos de ginecología también pueden resultar una gran ayuda.
  • Reducción de la tensión muscular: Minimiza la tensión que muscular o los espasmos asociados al vaginismo.
  • Posibilidad de practicar relaciones sexuales: Es posible que, debido a determinados problemas, una mujer no pueda tener relaciones sexuales con penetración, no pueda utilizar tampones o someterse a determinadas exploraciones de índole ginecológicas. En este caso, el uso de dilatadores vaginales preparará la vagina para ir venciendo este problema de manera progresiva.

Además, también ayuda con la prevención de las fibrosis tras la radioterapia pélvica.

¿Cómo utilizar un dilatador vaginal?

A continuación, indicamos los pasos genéricos que se deben seguir para utilizar un dilatador vaginal:

  • Elige el dilatador de menor tamaño y grosor.
  • Antes de utilizarlo, lávalo con agua templada y mantenlo en una toalla caliente durante unos 5-10 minutos.
  • Túmbalo de tal forma que tus piernas estén dobladas, elevadas y relajadas.
  • Práctica las técnicas de relajación que te haya recomendado el experto.
  • Utiliza una pequeña cantidad de lubricante para facilitar la introducción del dilatador.
  • Insértalo gradualmente hasta que se presente el dolor. No es conveniente ir más allá, la idea es ir poco a poco.
  • Cuando te sientas preparada, pasa al siguiente tamaño.

Ahora ya tienes más claro el uso de un dilatador vaginal.

 

 

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