Las secreciones vaginales que más inquietan a las mujeres

Una secreción o flujo vaginal es un concepto que se asocia a aquellos líquidos que están contenidos en el interior de la vagina, o bien en la zona exterior. Muchos de estos líquidos son completamente normales, asociándose a ciertas etapas en el ciclo menstrual de la mujer. Sin embargo, hay algunas secreciones que son anómalas. Podrían manifestarse como el resultado de una infección (cómo aquellas producidas por enfermedades de índole sexual), así como por otros motivos.

Las secreciones pueden ser muy variadas en base al color, a la consistencia, así como a la cantidad.

Sin más preámbulos, vamos a analizar los tipos de secreciones más habituales.

Tipos de secreciones vaginales más habituales

Flujo abundante en los primeros meses de embarazo

Este flujo es bastante habitual en el principio del embarazo; muchas mujer piensan que guarda relación con que algo malo está ocurriendo con el feto… pero nada más lejos.

Lo cierto es que este tipo de flujo vaginal se relaciona directamente con los cambios hormonales que se está produciendo en el cuerpo de la mujer.

En el futuro se normalizará el flujo.

Secreción vaginal después de sexo sin protección

Un tipo de secreción vaginal después de haber tenido sexo sin protección (que normalmente tiene un color blanco o amarillo), también es algo normal.

De hecho, estas secreciones pueden llegar a extenderse hasta a 6-8 horas después de haber mantenido relaciones sexuales, caracterizándose más bien por ser blancas y acuosas.

Un error consiste en pensar que se ha contraído algún tipo de enfermedad sexual, cuando no tiene nada que ver.

Ausencia secreciones vaginales

Si la mujer controla su flujo vaginal, se encontrará con algunos periodos en los que la cantidad secreciones es mínima, incluso hasta inexistentes.

La mayoría de estas secreciones están controladas por las hormonas; por ejemplo, si se está tomando anticonceptivos, esto podría estar afectando a las hormonas del organismo, y al mismo tiempo a la cantidad de flujo vaginal.

Esto puede ocurrir en cualquier momento: tanto en periodo de ovulación, en periodo de lactancia materna, etc.

Flujo con hebras blancas

Si el flujo se presenta con hebras blancas, habrá que prestarle especial atención. Puede ser un síntoma de erosión cervical o de cervicitis. Si se presenta un moco blanco cuando está terminando el ciclo, puede ser un indicativo de que existen problemas cervicales.

Flujo vaginal con olor desagradable

En el caso de que el flujo vaginal haya cambiado de color, y, además, se presente con un olor desagradable, esto es un síntoma inequívoco de que se ha producido alguna infección.

Las infecciones vaginales más habituales son la vaginosis bacteriana o la candidiasis vaginal. Uno de los síntomas más habituales de estas infecciones es la presencia de una descarga de color gris con un característico olor fuerte, como si fuera pescado.

En el caso de que se experimente cualquier anomalía en el flujo vaginal, deberíamos de acudir a un departamento de ginecología y obstetricia.

Puede que las secreciones que tengamos sean normales, pero nos quedaremos mucho más tranquilas si un profesional las revisa y lo confirma.

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