¿Cómo relajar los músculos tras el ejercicio?

En cuanto terminamos nuestro entrenamiento es importante que prestemos atención a nuestros músculos y determinemos en el estado en el que están. Lo que no podemos hacer en ningún caso es detenernos de golpe porque esto puede repercutir de una forma muy negativa propiciando la aparición de lesiones u otros problemas relacionados.
Será de vital importancia encontrar algunas técnicas de relajación para que nuestros músculos no estén tan cargados y así podamos reemprender la actividad en el momento en el que lo deseemos.
Queremos ayudarte con esto y por esta razón te vamos a ofrecer cuatro técnicas de relajación muscular que te pueden venir muy bien.

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Técnicas de relajación muscular

Masajes

Por su puesto, los masajes son todo un clásico pero es una de las mejores maneras para poder aliviar cualquier tipo de dolor o contractura muscular. Además, son muy placenteros. Lo mejor de todo es que cada vez son más los establecimientos especializados en la realización de este tipo de masaje. Seguro que si echas un vistazo a tu municipio encontrarás algún negocio que se dedica esto.
Además, tienen un coste bastante reducido por lo que podemos someternos a ellos después de cada entrenamiento a sabiendas de que no nos vamos a arruinar.

Ejercicios aeróbicos

Los ejercicios aeróbicos también pueden ser un buen relajante muscular. La idea es que una vez que hayamos terminado nuestro entrenamiento brindamos un poco más realizando este tipo de entrenamiento. De esta forma seremos capaces de activar esta frecuencia cardiaca y conseguir que la sangre pueda llegar a fluir a lo largo de todo nuestro cuerpo.

Estos ejercicios aeróbicos los podemos llevar a cabo, por ejemplo, montando bicicleta, saliendo a correr, a caminar, haciendo natación…
Una estupenda manera de relajar nuestros músculos.

Haz estiramientos

Piensa que en el momento en el que nos estamos sometiendo a estos entrenamientos, la temperatura de nuestro cuerpo se incrementará. En el momento en el que los terminemos, la temperatura corporal seguirá alta y tendremos que encargarnos de hacer que descienda poco a poco. Un decrecimiento brusco puede considerarse muy negativo.
Por lo general, los estiramientos suelen ser la mejor manera de desactivar el cuerpo después del entrenamiento. Por ejemplo, puedes hacer estiramientos suaves o practicar yoga ya que te ayudará a encontrar tanto paz mental como física.

Jugando con el frío y con el calor

En el caso de que tengas algún tipo de inflamación, dolor o contracturas, deberías probar con la combinación de calor-frío. Una buena técnica consiste en aplicar una gasa fría en aquellas áreas afectadas para conseguir reducir el dolor lo antes posible. Una vez que la hayamos aplicado podemos tomar una ducha o un baño con agua caliente para conseguir activar la circulación.

Esa combinación entre el frío y el calor conseguirás solucionar problemas de músculos y ayudar a que estos se relajen.

Explosión de proteínas

Una vez que hayamos terminado con nuestro entrenamiento se recomienda consumir proteínas. No será necesario tomar suplementos alimenticios para ello, podemos hacerlo con nuestra alimentación habitual, por ejemplo, consumiendo pescado, carne, yogur, huevo…

Las proteínas se encargarán de regenerar nuestros músculos y así evitar problemas de lesiones.
Cuatro trucos especiales que te ayudarán en tu entrenamiento, sea del tipo que sea.

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