Los seguros para autos son documentos en los que se pone de manifiesto un acuerdo entre una entidad aseguradora y el asegurado. En los mismos figurarán derechos y obligaciones que se deben cumplir por ambas partes. También se describirá el vehículo, las personas y los objetivos que están asegurados, estableciéndose las garantías y/o indemnizaciones en caso de que se produzca un accidente.
Aunque esta documentación puede ser bastante cuantiosa, es importante perderle el miedo. Puede ocurrir que algunos aspectos básicos no estén contemplados y que luego, en caso de siniestros, tengamos problemas.
Para que entiendas porque son tan importantes, vamos a ver las coberturas mínimas del seguro de coche.
¿Qué debe cubrir, como mínimo, el seguro de coche?

La legislación española indica que el seguro es obligatorio para tipo de vehículo que circule. Este debe contar con una cobertura mínima de a terceros.
Un seguro a terceros cubrirá cualquier daño que podamos hacer provocado al otro coche o personas en el caso de que el accidente haya sido culpa nuestra. En el caso de que se produjese un accidente del que seamos culpables, ni no contásemos con un seguro, cualquier gasto relacionado con la reparación del otro vehículos, gastos médicos o daños en el mobiliario urbano correrían de nuestra cuenta.
Los seguros a terceros deben incluir si o si la cláusula de Responsabilidad Civil Obligatoria; en el caso de que no se incluyese dicha cláusula, si se produjese un accidente, podríamos tener importantes problemas con la ley.
Hay que tener muy presente que los seguros a terceros no cubren los daños del vehículo que ha causado al accidente.
Seguros a terceros vs seguros a todo riesgo
Los seguros a terceros son aquellos seguros que se suelen contratar en el caso de que estemos hablando de un vehículo que no sea nuevo; suelen tener, al menos, unos 3 años. También es una modalidad que se busca cuando se quiere reducir al máximo lo que se paga en el seguro de coche.
Aunque si bien es cierto que estamos hablando de un seguro muy sencillo, algunas compañías nos dan la opción de personalizarlo para convertirlo en un seguro con muchas más coberturas… aunque puede que no llegue a ser un seguro a todo riesgo.
Por otra parte, los seguros a todo riesgo son aquellos que se utilizan, por lo general, cuando estamos hablando de vehículos nuevos. Sale rentable cuando el vehículo llega a los 3 años de antigüedad.
La tendencia habitual que siguen muchas aseguradoras es no asegurar con seguros de todo riesgo a aquellos vehículos que ya tienen una cierta antigüedad o, si lo ofrecen, lo hacen a precios muy elevados.
En definitiva, nunca sabemos lo que puede ocurrir cuando salimos a la carretera, por lo que es importante ir cubiertos con un seguro que nos ofrezca todas las coberturas. Recuerda que algunas compañías y modalidades de seguros se pueden personalizar según las necesidades de cada cliente.
Nunca firmes un seguro sin tener claro si es lo que buscas.