La formación y las clases de historia del arte que se imparten en la universidad no siempre resultan tan completas como cabría imaginar. Los estudiantes que imparten la carrera aseguran que es complicado especializarse en determinados temas siguiendo el camino de la universidad.
Por ello, son muchos los que buscan fórmulas para ampliar esta formación: tanto como si se desea optar a una especialización (para poder extenderse hacia otros ámbitos), como si simplemente quieren ampliar sus conocimientos por curiosidad.
Hay muchas alternativas para estudiar fuera de la universidad, y estas son las más comunes:
Otras formas de aprender historia del arte

Museos y centros especializados
En algunos museos y centros de arte es posible encontrar líneas educativas que van mucho más allá de talleres o visitas orientados a un público general, si no que más bien se orientan a profesionales del sector. Estas líneas pueden comprender desde cursos sencillos, hasta conferencias o, incluso, másteres.
Lo más común es que estos cursos y ciclos estén más bien orientados en base a la colección y a las exposiciones temporales. Así se puede adquirir formación en un determinado ámbito.
Los másteres que se imparten suelen ser el fruto de la colaboración con otros ámbitos vinculados a la colección del museo. Se puede aprender mucho sobre museografía, gestión del patrimonio o conservación.
Academias
La mejor manera de recibir clases de historia del arte es acudiendo a una academia privada. Es cierto que no son tan masivas como aquellas especializadas en otro tipo de formación, pero las podemos encontrar sin mucho esfuerzo.
Ofrecen curso sobre arte, así como en otros campos relacionados. La gran ventaja de las academias privadas es que nos permiten abarcar un mayor campo de conocimientos y desarrollar las habilidades.
Siempre y cuando elijamos una buena academia, con amplia experiencia y opiniones/testimonios positivos, y profesores de calidad, podrás incrementar tus posibilidades en el plano laboral.
También hay que tener en cuenta que estudiar por lo privado es la opción más cara, pero, probablemente, no tengamos otra forma de hacerlo. En este tipo de escuela puedes optar a cursos de especialización y másteres sobre historia del arte que a lo mejor no vas a poder encontrar en la oferta pública.
Asociaciones de profesionales
Finalmente, también podrás recurrir a asociaciones de profesionales del sector del arte, siendo una buena fuente en dónde adquirir valiosos conocimientos. Este tipo de agrupación suele ofrecer cursos sobre muchos aspectos de la profesión, y la gran ventaja es que suelen ser abiertos al público.
Son cursos que suelen estar organizados por profesionales que se dedican a ello, por lo que pueden reflejar los problemas del día a día, siendo una fuente de aprendizaje de lo más valiosa.
Estas son tan solo algunas propuestas para que conozcamos diferentes instituciones en las que formarnos o complementar la formación en relación a lo que estamos estudiando en la universidad.
Al final, lo más importante será seguir estudiando, enriquecer nuestros gustos